La tendencia de pensar proyectos específicos para el alquiler ya se consolida en países como España o Reino Unido. Cuáles son sus características y qué se proyecta para Argentina.

Mientras la incertidumbre por el Covid-19 que nublaba la visión de los inversionistas europeos se disipa, por el viejo continente comienza a tomar fuerza un concepto que, si bien no es nuevo, había estado dormido una temporada: el build to rent. 

El build to rent, como su nombre lo indica, refiere a aquellas construcciones que se proyectan por un grupo inversor que tiene, como único fin, lograr una renta con el alquiler. El modelo está ampliamente desarrollado en Estados Unidos y en Europa, particularmente en Reino Unido y España, donde ya está establecido.. 

En la nación española grandes firmas inversoras ya se hicieron de gran cantidad de proyectos. Solo por mencionar al más grande, la CaixaBank ya es propietaria de más de 25.000 unidades de viviendas, según el sitio EjePrime.

“El propietario, que suele ser un grupo inversor, quiere tener una renta a largo plazo y la mejor manera de lograrlo con tranquilidad es cuando tienen todo el complejo en su propiedad. Por lo tanto, al no compartirla, el manejo que se hace de los arrendamientos y espacios comunes lo hacen solo ellos”, explica Gonzalo Martínez Vargas, CEO de Moebius Real Estate, inmobiliaria que está trabajando en el desarrollo de este tipo de proyectos en Uruguay. Además,  menciona que en ciudades grandes europeas pueden verse propiedades de 150, 200 hasta 500 unidades, en algunos casos. 

¿Qué es el build to rent?

Se trata de proyectos inmobiliarios destinados únicamente al alquiler, donde las viviendas no pertenecen a nadie en particular, sino que el conjunto entero está manejado como un negocio por un grupo inversor que, a su vez, delega la administración a profesionales que se encargan de la gestión del día a día. 

“Los inversores no son dueños de ninguna unidad, no se pueden comprar o vender las unidades por separado y las decisiones se toman por el conjunto entero”, explica Damian Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU).

¿Quiénes y qué buscan?

Según el referente del sector, este tipo de proyectos apuntan a dar una solución de vivienda a dos públicos muy bien definidos: los millennials y los senior. Pero el foco se ubica entre los más jóvenes, porque al tratarse de una generación poco amiga de las deudas a largo plazo, buscan alquileres que, a la vez, cuenten con espacios comunes y les permitan subirse a la tendencia del “co-living”. 

Así, este tipo de proyectos se concentra en las áreas comunes y amenities, que complementan la propuesta. Parrillas, SUMs, gimnasios, piletas, canchas para deporte o áreas de coworking son las más demandadas. Los complejos incluso cuentan, en muchos casos, con locales comerciales para hacerlos aún más completos y atractivos.  

“Suelen ser unidades chicas de uso exclusivo, con muchos amenities con uso común para fraternizar con los demás usuarios. Además, vienen todos los servicios incluidos”, remarca Tabakman.

En ese punto coincide Martínez Vargas que destaca la posibilidad de ofrecer soluciones a largo plazo: “A los propietarios no les interesa un arrendatario que esté un año y luego se vaya, sino que la gente esté cómoda. Entonces construyen grandes espacios verdes, amenities y se encargan de que la gente joven tenga todo cerca”. También, menciona que se busca que estén cómodos con los montos de alquiler sobre los que en general existe cierta elasticidad que permite estar un poco más abajo del valor de mercado, lo que es un gran beneficio para los inquilinos jóvenes. 

Para este tipo de proyectos, aclara, hay opciones para todos los públicos, tanto accesibles como premium.

¿Qué sucede en Argentina?

Si bien este fenómeno está creciendo en Estados Unidos o Europa, lo cierto es que todavía no es algo tan extendido en estas latitudes. Tabakman comenta  que en algunos países vecinos como Chile puede verse un poco más, pero en la Argentina todavía no están dadas las condiciones y quienes lo hacen son casos excepcionales. 

“En Europa hay mucho financiamiento bancario a ese tipo de proyectos, los inversores ponen algo de capital propio y acceden a un crédito. En los rentals en Estados Unidos sucede algo parecido”, explica. “Pero en Argentina no existe. Esto se desarrolla donde hay inversores institucionales y vocación de invertir en ladrillos a largo plazo, mientras que en Argentina hay inversores individuales”, indica. En ese sentido, aclara que no cree que el panorama cambie en el corto plazo: “Estamos muy lejos. Atenta también que los alquileres tienen rentas muy bajas, a diferencia de otros países como Chile donde puede llegar al 6% u 8%, o el 5% o 6% en Estados Unidos”, puntualiza. 

Ese número en Uruguay ronda el 6% o 7%, según Martínez Vargas, según el proyecto. Sin embargo, en la Argentina, explica el broker, las condiciones para que se den estos proyectos se dificultan, principalmente por factores como la inflación o los puntos de la Ley de Alquileres. “En ciudades grandes de Argentina podría desarrollarse, pero hay que acompañar con políticas de arrendamiento y subsidios”, concluye. 

Publicado en Zonaprop

Fecha de Publicación: 25 de Junio, 2021